Informe radial desde Meta Tarsina 0354.Ü-H

La nave se deslizaba parsimoniosamente por el cuadrante perihoidal de Meta Tarsina, la estrella de la discordia. Un imperio de humanoides había perecido misteriosamente merced las artes malignas de alguna entidad desconocida. El misterio presentaba ante nosotros el rostro opaco del misterio. Investigadores de la IAP, eso éramos. Nuestra misión, aislar un foco de contagio, la semilla de una degeneración de margen hiponeutrónica impulsada por introionización de la materia artificial viva. Los parámetros comparados de los registros obtenidos en la Dimensión Focault no presentaban signos de presencia de metavirus en la zona. La neutronización se manifestaba en niveles bajos, por debajo de las ondas de Faubertsson.

Enviamos el informe en 09-HG654, antes de la toma de contacto con Meta Tarsina II, el Anclaje-Ciudad del sistema. Una patrulla espectral de seres de baja densidad, aliados, se había personado en el lugar de los hechos, certificando que los humanoides habían entrado en masa, de repente, en un estado de autodestrucción, como consecuencia de un conflicto entre sus genomas biológicos y su componente orto-máquina, de tipo esquizoidal.

La batalla interior tuvo un fatal desenlace en aquellos seres. Todos ellos sucumbieron a los embates de una radiación enemiga, un síntoma hostil que permanece ignoto y amenazante dentro de nuestras esferas cosmogónicas. Aconsejamos un Comité de Irredentos, una vanguardia contra la Herejía Radial, una especie de Purga Subquárquica, pero nuestra tesis fue desechada. Hoy en día hemos perdido una batalla que se inició dentro de los más negros presagios. La situación actual en el imperio es desesperada. Nuestros aliados en los cuadrantes periféricos del universo se han inhibido del problema por temor a contagiarse, sin darse cuenta quizás de que ellos mismos serán presa fácil del Mal. No tengo esperanza de solución próxima.


Diarios (1994)